Historia de la Academia de Ballet Patricia Gómez Lugo

La academia nace cuando yo fui por primera vez a una clase de ballet que me llevo mi mamá, a donde una señora Eut Cuarcevo profesional en ballet, desde el primer momento que yo fui a su clase yo quería ser como ella, como la profesora, me impactaba mucho que ella era una persona muy querida y quería hacer sentir a todas las alumnas como si fueran unas verdaderas bailarinas.
Desde ahí yo siempre tuve el pensamiento constante de lograr ser una profesora de ballet, de tener una escuela de ballet, desafortunadamente las cosas no se facilitaban tanto porque en esa época no era muy aceptable que la gente se dedicara a la danza o al arte, había unas carreras tradicionales que la gente esperaba que uno siguiera, abogado, medico, secretaria, bacterióloga lo que fuera, pero ballet nada.
Entonces paralelo a eso yo fui haciendo mis estudios de primaria y bachillerato, ya en mis últimos años de bachiller conocí otra profesora de ballet alemana, Eut Cuarcevo, ella me acogió en su escuela y cuando ya yo no tuve patrocinio de mi casa ella me beco de por vida ahí, entonces lo que me llamaba la atención de Gisella era que a pesar de tener una academia nivel aficionado hacia sentir a sus alumnas como si fueran verdaderas bailarinas, profesionales. Yo estuve allí mucho tiempo con ella, cerca de 6 años e interpretamos varias obras.
Después cuando terminé la etapa del colegio en mi casa empezaron la definición de que carrera iba a estudiar, entonces yo propuse seriamente el ser bailarina pero no me lo aceptaron y me dijeron que tenia que estudiar una carrera tradicional y yo decía, pero “¿Qué estudio, que estudio? Y me metí a estudiar disque nutrición, nada que ver con lo que yo realmente quería, obviamente eso fue un fracaso, hice 4 semestres y me pase después a la Nacional a estudiar trabajo social, pero siempre con la inquietud del ballet, paralelo a eso yo iba estando en otros ballets, estuve en el Ballet de Colombia, estuve bailando con Luis Rufo, estuve donde Don Eloy, siempre incursionando en el ballet clásico.
Cuando termine trabajo social, trabaje un tiempo y después de este tiempo dije “yo ya quiero dedicarme al ballet”, entonces decidí abrir mi estudio de ballet para llegar allí a personas que quisieran de manera aficionada incursionar en el mundo de la danza y empecé hace ya 32 años, primero estuve en el Quirinal y luego me pase a Pablo VI.
Lo que yo encuentro es que muchas niñas llegan a la academia con el sueño de ser bailarinas y las academias que hay en Bogotá ofrecen eso ser bailarinas pero para ellos requiere que se de mucho tiempo de la persona que va a la academia de ballet, que sea intensivo, que vayan todos los días, que estén 2 horas diarias, en cambio en la escuela de nosotros no, nuestra escuela es para nivel aficionado que la niñas vaya dos veces a la semana o una vez a la semana y sin embargo nosotros trabajamos para que llegue un día a un escenario y se sienta también una bailarina sin necesidad de que sea una cuestión intensiva que requiera mucho tiempo para ello.

Tu siempre has sido aficionada al ballet, ¿en algún momento estudiaste al 100% solo ballet o en alguna institución?

No, cuando estuve en el Ballet de Colombia tal vez o cuando estuve con Gisella que iba todos los días, pero ya después como tenia el requerimiento de los estudios universitarios yo no podía de esa forma responder o era una cosa o la otra, ahora yo digo y hablo con Juan Sebastián o con Maribel les digo que ellos tiene la ventaja de que ya está profesionalizado este oficio, antes las carreras eran muy conservadoras muy dirigidas y si eras hombre peor porque decían que el ballet era para niñas, para homosexuales.